Sobre el artista
El día de Del Solar comienza cuando la mayoría
duerme. A las siete de la mañana, con la luz más pura
del día que apenas empieza a teñir las calles, el taller
se convierte en un santuario. Es a esa hora cuando se
levanta la estructura; el lienzo en blanco recibe las
primeras líneas, el esqueleto de una nueva visión.
Para este pintor chileno, el óleo no es solo una
elección técnica, es una declaración de principios.